
- "¿De dónde vienes? - le preguntó Suso.
- No vengo de ninguna parte.
- Dime, ¿Quién eres?
- No soy.
- ¿Qué deseas?
- No deseo.
- ¿Cuál es tu nombre?
- Me llaman fuerza sin nombre.
- ¿A dónde conduce tu perspicacia?
- A una libertad sin trabas.
- Dime, ¿A qué llamas tú una libertad sin trabas?
- Es cuando el hombre obedece a sus caprichos, sin hacer distinción alguna entre Dios y él mismo, sin mirar al pasado ni a lo de después..."

